
Sören Kierkegaard, quien ha sido considerado como el precursor del existencialismo por su reivindicación del carácter irreductible de la existencia individual, se interesó también por el análisis del humor y la ironía. Kierkegaard encontraba en el humor una cierta simpatía con la fragilidad, el dolor y el absurdo presentes en la existencia humana. Ese absurdo que nos acompañará hasta el último momento. En su Diapsálmata escribió: "Sucedió una vez en un teatro que se prendió fuego ntre bastidores. El payaso acudió para avisar al público de lo que ocurría. Creyeron que se trataba de un chiste y aplaudieron; aquél repitió y ellos rieron aún con más fuerza. De igual modo pienso que el mundo se acabará con la carcajada de amenos guasones ceyendo que se trata de un chiste".


Comentarios recientes
hace 2 años
hace 2 años